miércoles, 28 de octubre de 2009

Agentes del proceso de desarrollo. Las Empresas.




Las Empresas:

“Es un organismo social integrado por muchos aspectos y elementos humanos, técnicos y materiales cuyo objetivo natural y principal es la obtención de utilidades, o bien, la prestación de servicios a la comunidad” (PALOS RODRIGUEZ, José. Educación y desarrollo sostenible. Pág. 56), coordinados por un administrador que toma decisiones en forma oportuna para la consecución de los objetivos para los que fueron creadas, según como se clasifique dicha empresa y que aporte da a la sociedad. Para cumplir con este objetivo la empresa combina naturaleza y capital.

Es importante tener en cuenta que la empresas se componen de: clientes, capital, fuente financiera, trabajadores, tecnología, materia prima, entre otros.

Las empresas se clasifican según: actividad (industrias); legal (cooperativas); dimensión (tamaño de la empresa “micro o macro”); actuación (multinacionales); capital (privada) y cuota de mercado (líder).


La Empresa Moderna

En el ejercicio de su actividad económica, la empresa moderna ha producido indudables beneficios sociales. En general, ha proporcionado al público un abastecimiento oportuno y adecuado y una más efectiva distribución de bienes y servicios. A través de la difusión del crédito, ha incrementado la capacidad de compra de grandes sectores de la población y, por medio de la publicidad, les ha llevado el conocimiento de nuevos y útiles satisfactorios. Además, el aumento en la productividad y la producción en masa le han permitido la reducción de precios.

Es muy notorio que hoy no basta que la empresa cumpla simplemente con sus finalidades económicas. La gente, en general, espera de ella que tome parte también en otras áreas de la vida social y aporte soluciones. Por otra parte, la empresa, para sobrevivir y desarrollarse plenamente, necesita hacerlo dentro de una economía de mercado. Esta economía de mercado, decía el economista Wilhelm Röepke, "es un sistema de relaciones contractuales, de millones de economías aisladas en complicada interrelación, pero que gracias al mecanismo del mercado se conjugan en un todo ordenado, en una combinación de libertad y orden que probablemente constituye la máxima medida de lo que a la vez puede conseguirse de ambos".

Una economía de mercado bien ordenada, precisa de un marco claro que plantea al Estado tareas importantes: un sistema monetario sano y una política crediticia prudente; un orden jurídico que excluya lo más posible los abusos de la libertad de mercado y que vele porque el éxito sólo se consiga por la prestación genuina de un servicio, y por último, una multitud de medidas e instituciones que aminoren al máximo las numerosas imperfecciones de la economía de mercado, con énfasis en una cierta rectificación de la distribución de la renta y en la seguridad y protección de los débiles. Una de las cuestiones de carácter social muy importante y polémica a la vez, es el pago de impuestos que debe hacer la empresa al Estado. Los impuestos existen no solamente para el sostenimiento de la administración gubernamental, los servicios públicos, la seguridad social y la realización de obras de infraestructura, sino que son uno de los pocos medios disponibles para la redistribución del ingreso.

Hoy en día, cada una de las decisiones que la empresa toma hoy – instalar una planta, lanzar un nuevo producto, despedir personal, competir agresivamente, modernizar sus operaciones, importar o exportar – afecta a una multitud de personas que no tienen voz en el mercado clásico, pero que crecientemente crean nuevas condiciones de mercado, a través de presión social, admoniciones morales o disposiciones legislativas.


Finalidades económicas y sociales de la empresa

La empresa es el lugar o la institución clave de la vida económica, manifestación de la creatividad y libertad de las personas. Esencialmente, es un grupo humano al que unos hombres le aportan capital, otros, trabajo y, otros más, dirección, con las finalidades económicas consiguientes: Su finalidad económica externa, que es la producción de bienes o servicios para satisfacer necesidades de la sociedad. Finalidad económica interna, que es la obtención de un valor agregado para remunerar a los integrantes de la empresa. A unos en forma de utilidades o dividendos y a otros en forma de sueldos, salarios y prestaciones. Esta finalidad incluye la de abrir oportunidades de inversión para inversionistas y de empleo para trabajadores. Se ha discutido mucho si una de estas dos finalidades está por encima de la otra. Ambas son fundamentales, están estrechamente vinculadas y se debe tratar de alcanzarlas simultáneamente. La empresa está para servir a los hombres de afuera (la sociedad) y a los hombres de adentro (sus integrantes).

Las finalidades sociales de la empresa son las siguientes Finalidad social externa, que es contribuir al pleno desarrollo de la sociedad, tratando que en su desempeño económico no solamente no se vulneren los valores sociales y personales fundamentales, sino que en lo posible se promuevan. Finalidad social interna, que es contribuir, en el seno de la empresa, al pleno desarrollo de sus integrantes, tratando de no vulnerar valores humanos fundamentales, sino también promoviéndolos. La empresa, además de ser una célula económica, es una célula social. Está formada por hombres y para hombres. Está insertada en la sociedad a la que sirve y no puede permanecer ajena a ella.

La sociedad le proporciona la paz y el orden garantizados por la ley y el poder público; la fuerza de trabajo y el mercado de consumidores; la educación de sus obreros, técnicos y directivos; los medios de comunicación y la llamada infraestructura económica. La empresa recibe mucho de la sociedad y existe entre ambas una interdependencia inevitable. Por eso no puede decirse que las finalidades económicas de la empresa estén por encima de sus finalidades sociales. Ambas están también indisolublemente ligadas entre sí y se debe tratar de alcanzar unas, sin detrimento o aplazamiento de las otras.

En conclusión, la actualidad de las empresas abordan la percepción de su función social desde otro aspecto, retribuyendo en forma directa a la sociedad todos los aportes que estas realizan a ellas.


Referencias Bibliográficas.

BANCO MUNDIAL: Informe sobre el desarrollo mundial 1990. La Pobreza. Washington, D.C. 1990

COPRE-PNUD y otras: La descentralización y las autonomías territoriales. La experiencia Internacional. 1991.

PALOS RODRIGUEZ, José. Educación y desarrollo sostenible. Universidad de Barcelona

MARQUE, Trino. El Estado en Venezuela. Editorial Panapo, Caracas, 1996.